jueves, 15 de abril de 2010

Deforestación de la cuenca del Amazonas

La selva amazonas es una de las cuencas más importantes del mundo. Es considerado el “pulmón del mundo”, sin embargo se ve amenazado por la tala indiscriminada de árboles. La selva tiene una inmensa diversidad biológica. Alberga aproximadamente 2,5 millones de especies de insectos, además de un quinto de todas las aves del mundo. Hasta la fecha, se han clasificado científicamente por lo menos 40.000 especies de plantas, 3.000 de peces, 1294 de aves, 427 de mamíferos, 428 de anfibios y 378 de reptiles.

En los últimos años la selva amazónica se ha visto amenazada por la expansión humana que se ha dado en Brasil. Se han talado miles de hectáreas para ser dedicadas a la ganadería, todos los días se deforestan el equivalente a 8 campos de fútbol por minuto; aproximadamente 1.800 hectáreas de bosque cada hora (Murcia, 1996). Desde la llegada de los españoles hasta los años 70s, solo un 1% de la selva amazónica en Brasil fue deforestada. La deforestación frenética que se ha dado en los últimos 50 años es realmente preocupante. Un tercio de la selva ya fue deforestada, y si sigue al mismo ritmo en dos décadas se habrá reducido la selva en un 40%.

El 91% de las zonas deforestadas desde 1970 son dedicadas a la ganadería. Sin embargo no hubo conciencia mundial sobre el problema de la deforestación y todo el sufrimiento humano que causaba hasta los 80s, cuando la figura de Chico Mendes llamó la atención del mundo a los problemas que se estaban dando en la selva amazónica. Chico luchó fervientemente por proteger la selva, y fue asesinado por esto en 1988 a sus 44 años de edad. Por esta razón, Chico Mendes se convirtió un símbolo de la conservación ambiental y de los movimientos sindicalistas.

Al empezar a hacer los cambios para dedicarlos a cultivos o a la ganadería parece que va a haber ganancia pero el declive llega a continuación y la situación resulta ser crítica para la población habitante de la zona. Esta conclusión fue estudiada por la revista Science, en la cual se investigaron 286 municipios de las Amazonas brasileñas. Esta zona es de las más pobres y menos desarrolladas de Brasil. El estudio muestra como en las zonas en que se han talado los árboles no hay una vida mejor que en los que sí se ha talado. El 40% de la selva tropical que hay en el mundo está en el Amazonas y juega un papel fundamental para la conservación de la biodiversidad, la regulación del clima y los ciclos biogeoquímicos.

Por lo general cuando la gente accede a la deforestación, accede a nuevos recursos como madera talada, minerales y tierras para pastos. De esta forma se obtienen mayores ingresos y además nuevas carreteras para facilitar la educación y la asistencia sanitaria; asimismo, mejora el nivel de vida. Estos son efectos transitorios, ya que después de que se destruyen otras zonas de selva virgen se vuelve al nivel de vida que había antes de la deforestación; es decir, los indicadores de vida son los mismos.

Desde el año 2000 se han talados 155 mil kilómetros cuadrados de selva, que vendrían a significar 250 millones de toneladas suplementarias desde 1988. Con esto también se produce una eliminación de la humedad y se aumenta el peligro de incendios Las enredaderas de los árboles pueden causar la caída de grandes cantidades de vegetación cuando se corta un árbol con graves consecuencias ambientales.

Toda esta deforestación es de las mayores causantes del calentamiento global de nuestro planeta, debido a que entre mayor dióxido de carbono haya en la atmósfera mayor va a ser el calor que se va a mantener en la atmósfera. Además esto ayuda a que sea más fácil que después se vea dañado con este calentamiento, lo que lo convierte en un ciclo muy dañino. Si no se toman medidas para la deforestación estas zonas podrían llegar a convertirse en praderas o desiertos, según el director de campaña de Greenpeace Brasil.

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